
Se siente casi preparada si no fuera por el extraño que se asomaba, paso ligero pero torpe, inmensamente torpe, trataría de esconderse, pero no, ya era tarde estaba a metros de la orilla, volver sería quizás su final, no podría estar sola por más tiempo, moriría o simplemente sería secuestrada.
Se detuvo y quedó inmóvil, paralizada, sintió algo pegajoso en su delicado y frágil cuerpo, la respiración casi mortuoria, el jadeo de su corazón, el jubilo rebosante de ese ser, de pronto un silbido y el monstruo de tres patas se alejaba, corriendo a medio correr, se salvó medio a medio.
Parecía que eso era un perro, aunque le faltaba una pata, pero bueno menos mal no le dio un tarascón y hasta ahí chao vida, llegaba la iniciación vital para sobrevivir en las aguas, irguió el pecho, respiró profundo y zambullida perfecta, el oleaje peleaba con la fragilidad de su cuerpo, pero no se daría por vencida, era la última, pero llegaría con vida, se lo había prometido a su madre que descansaba inerte en los huiros, pronto la invadirían las moscas y uno que otro animalejo del sector, era hora que sus enseñanzas las llevara a cabo.
Una gran ola la transportó al océano casi impenetrable, sintió temor, lentamente se alejaba de la orilla azotada una y otra vez contra las rocas, pero ya estaba allí tratando de lograr su meta, reencontrarse con sus hermanas y esperar el día no muy lejano de aquel depredador llamado humano, para ser homenajeada y aplaudida en un “ Jardín Marino” o tal vez transformada en un “ Carapacho” …. delicioso….
Limpiando mis archivos me encontré con este escrito del 21.03.05

5 comentarios:
De esas de colores no existen por aquí, sólo están las apancoras o jaibas bien coloradas o negras!!!! Un apetitoso manjar cebiche de miedo, aunque si uno se pone a pensar en todo lo que les sucede a las pobres!!! es un ciclo de vida, muy buen post, felicidades.
CLAUDIO
Pobrecita la jaibita, pero así es, entregarse a la vida superar los escollos, es lo que nos sucede a nosotros, claro que no me gustaría terminar convertido en un pastel de ringuito, felices fiestas querida Vivianne!!
Describes esa peligrosa pero fantástica y misteriosa iniciación a la vida de los cngrejos marinos. Cuantos misterios guardan todavía; nacer y ya tan pequeños sumergirse en un mar terrible y amenazador que convertirán en su casa y recorrerán, para años después volver exactamente al mismo lugar donde nacieron a engendrar. ¿Maravilloso no? Cómo se puede lograr algo tan grande y sublime? La naturaleza nos da lecciones continuamente, y nosotros pretendemos estar por encima de ella. ¡¡Y cuánto nos falta siquiera para llegar a entenderla!! Un post precioso y adecuado. Nos vemos el año que viene si??? Un beso, dos besos tres besos etc...
interesante idea, no sabia nada de ello, que bruto, no?
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