lunes, octubre 29, 2007

Vecinos queridos...

Perdí la cuenta de los indigentes en Santiago, aunque existe un senso del año 2005 que data de casi 8000 en todo Chile, el 40% corresponde a la capital, polulan por las calles, abandonados a su suerte, la gran mayoría son alcohólicos y drogaditos, los veo a diario en el centro de Santiago, cohabitan con sus perros que en el invierno los mantienen tibios al echarse a sus lados, también los protegen, se forran y arropan con cartones y diarios, pidiendo una moneda a los transeúntes o vehículos que pasan.

Vivo en el centro, soy vecina de ellos, los veo muy temprano en las mañanas y durante todo el día, hasta llegar la noche y se quedan ahí en la calle, no los reciben borrachos en el Hogar de Cristo, están a merced de lo que le dan las personas que circulan por el sector, hablo a menudo con los chiquillos y tuve que pedirles permiso para tomar estas fotos,prometerles que no se notarían sus rostros, despues se las mostré y eligieron estas, al mayor de ellos Pancho, es su líder, un hombre de 46 años, educado, con dos hijos, el se azota en las calles junto a su madre también alcohólica, se protegen y cuidan, tienen un grupo de 8 personas, dos de ellas son mujeres, provenientes de familias sencillas, humildes y sufridas.
Subí este post no porque me considere una buena samaritana o quiera dármelas de salvadora para ellos, lo hago simplemente porque me caen bien, porque muchas veces les llevo agua caliente, un pancito caliente o una ropita abrigadora, compartimos un cigarro y conversamos de farándula, política, fútbol, moda, lo mismo que hago con mis amigos, pero me da mucha pena y rabia porque la voluntad ya la perdieron, porque las promesas del gobierno de turno no se cumplen, porque los consideran una escoria, porque los senadores y diputados les hacen el quite, al final prefieren solucionarle los problemas a los miles de inmigrantes ilegales que están en el país, sólo con un afán político y ellos continuarán siendo olvidados y marginados.

Subo este post porque los echaré de menos, porque los recordaré en la distancia, porque ojalá Dios quiera cuando regrese no me dé cuenta que falta uno y si es así sea porque se rehabilitó y está con su familia.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo Vivianne, ellos esconden una pena muy grande todos ellos han sufrido en sus vidas, el abandono y a veces la desintegración familiar los hace meterse con la bebida, a veces me asusto con ellos porque en mi región también rondan en las calles y esquinas, cuando no les das son agresivos, pero es cuando uno les contesta mal o los echa para el lado, si conversas con ellos se deshacen en disculpas,y te das cuenta que esconden un tesoro de vida, muy buen post, felicidaes dede el norte.
Valeria

Mehreen dijo...

Son la otra cara de la ciudad.. la que nadie quiere ver, la que nadie se molesta en conocer. Se les juzga antes de tiempo, antes de saber qué es lo que les arrastró hasta ahí, qué o quién mató sus sueños..ni qué piensan de la vida. Hay que ser valiente para hacer lo que tú hiciste. Me ha encantado leer este post.

¡Muchas gracias por tu regalo! es todo un honor poder colgarlo en mi blog.. ;-)
Un abrazo fuerte que se va volando hasta Chile!

moderato_josef dijo...

Muchos de estos "vagabundos e insanos vividores" en el fondo son más honestos y honorables que ciertos políticos e industriales, y hasta que se les vino el mundo encima, tuvieron vidas tan "vitales", "normales" y "morales" como ustedes y yo, si cabe incluirme en la lista de esos "vitales, normales y morales" aprobada de facto por nuestra "gran sociedad occidental", una sociedad muchas veces, demasiadas diría: "cruel, odiosa e inmoral," que trata de escoria a todo aquello que en el fondo ella misma genera. Un saludo. Gran post!!

Marian dijo...

La gran deuda interna en latinoamerica. la cantidad de gente desplazada, sufriendo por la negligencia de los de turno.
Muy lindo post.

Duschgel dijo...

Qué triste verse así. Y qué triste que, estando en tu propio país, acabes siendo el último mono. Seguimos igual, sin establecer un orden de prioridades lógico, y siempre acaban sufriendo los mismos, que no son pocos.

¡Un beso, Vivianne!

Anónimo dijo...

Ninguno está ajeno a verse en esa realidad, en Osorno ver esto en las calles es pan de cada día,una mano solidaria y que más puedes hacer, conocen su realidad pero están ajenos a encontrar una solución,es triste y desgarrador, muy buen post.
Mariela

Anyglo dijo...

Tienes un corazón enorme, Vivianne!!!
Un abrazo y no dejes de dedicarles tu maravilloso tiempo.

Anónimo dijo...

Vivi es tan fuerte ver a estas personas convertidas en nada, me duele verlos y quisiera que esto no fuera una realidad pero lo es, no hay políticas ni conciencia para su ayuda, cada vez nos resistimos y hacemos que esto sea un paisaje habitual, tu con tu excelente calidad humana y porque te conozco estoy seguro que te hace sufrir más de la cuenta, sé que eres una persona cercana para ellos y que no vacilas ni un segundo en prestarles ayuda, tienes un corazón como ninguno y s lo que nos falta a muchos, sigue asi pequeñita, te quiero mucho...
LUIS

karina dijo...

Hasta cierto punto todos somos testigos de la pobreza y desolación de las personas o familias marginadas, pero tu siempre te empapas,logras tal empatía y asertividad que te nombran altiro defensora y madrina,yo sé que se te hincha el corazón y ellos te develan hasta sus más reconditos secretos, tu los tratas con respeto y cariño, quizás en algunas personas esto les asombra incluso te dicen que hay que ser valiente para hacer lo que hiciste, si se enteraran de lo que eres capaz, de lo que has hecho por tantos años no creerían porque nadie se acerca mas de lo suficiente, algunos dicen no hacerlo por temor y tristeza, en cambio tu te encariñas tanto con cada persona que conoces que al final cuanto se han ido no se de donde sacas tanta fuerza para superar el dolor y la trsiteza y vas de vuelta a entregar dedicación y amor, Pinina te envidio!!!
Besos y guerritas de brujas!!!

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