martes, junio 12, 2007

EVOCAR


Quién puede aplacar las obtusas fantasías, acaso el impío hereje que titula nombres con su sangre ennobleciendo así su obra inexistente, la sangre abyecta de perpetuas y olvidadas condenas que pulula como plaga negra de los infiernos, guardando en sobres sellados el remordimiento que lo incinera lentamente, un destino fatigado e ineluctable, manías infinitas de recónditos pesares y culpas, dónde está el devoto más fiel, el insano, el adicto, el hipócrita, el arpía de agridulces palabras, el que complace pequeñas peticiones, el que respira aún como alegoría imaginaria.

Olvida, omite y obvia algunos hechos, es que la primavera no le sienta bien, sobredosis de natre, viento almidonado, lascivo y sucio, cicatrices sin marcas, obscena mirada, un alma vestida con tinta negra, el estupor enceguecido de silencio, el lamento de Orfeo que se queja en sus sueños.

Escucha el tintineo de las campanas, acaso es un llamado, un anuncio, un final, es que este andar de pasos cruzados le confunde, ese llamado que tarda que anhela inocencia, se pierde en el olvido….ya no quiere interpretar gestos, ni memorizar códigos, ni ingerir enerday, ya no quiere suspenderse y expulsar aquello, dónde las fieras aguardan abrigo y olfatean maliciosas el encuentro, la veo sentada en su regazo, cierra los ojos y rueda una lágrima que se petrifica en el candor de sus mejillas, la veo aniquilada y disminuida, como una pequeña avecilla con alas rotas, como una flor deshojada sin tinte ni aroma, palpita su corazón que deja entrever la miseria de su vida, tarda su mano, que se desplaza suavemente hasta el fondo de su espíritu, demuestra maestría, pretende archivar todo lo que duele, él sólo la contempla, ya no quedan reproches ni nada, sólo es una mujer que se perdió en el tiempo, que congeló un momento, que revive una historia, que agoniza lejos de su casa, perdida del mundo y de la gente, sedada para evitar que otra primavera sea brutal, mucho más que esta que será la última, en la que quizás, por fin podrá soñar.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Que reflexión más alterada, acaso no existe quien te mueva el piso y te vuelvas a negro, supura delirio y decepción,un grito despiadado a no querer quedarse aqui,aunque la foto es un arcoiris, seguro hay esperanza.
Maité.

moderato_josef dijo...

Muy bien construido pero terrible. Me dejaste temblando cariño. Me voya a la cama tiritando. Pensaré en lo que dices pero tal vez mañana. Hoy no; hoy estoy cansado: Besos de incienso!

Anónimo dijo...

Esto duele princesa, es acaso que tu alma sufre y no compensa el cariño de los tuyos, muchos abrazos y canciones de cuna para vos...

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